No dejen que nos indignemos demasiado. Sobre todo porque se vienen dos años seguidos de elecciones, y la gallá necesita que le tiren sus cuantos bonos cada cierto tiempo, para bajar la presión de la olla a presión…
No dejen que la gente se indigne demasiado. No permitan que los estudiantes y los padres y apoderados se sigan escandalizando y reclamando por el vergonzoso lucro en las universidades y otras entidades educativas. No dejen que la gente se indigne demasiado, viendo como ningunean a los pescadores artesanales, como maltratan a los mapuches allá en el sur, como ni les tiran pasto a los deudores habitacionales. No permitan que la gente se mosquee este año nuevamente, por ese salario mínimo que sigue siendo tan demasiado mínimo como lo fue en los recientes 10 o 15 años de gobiernos pasados…